Venus, Luna Creciente y Spica: En el Horizonte Oeste la Noche del 13 de Septiembre
La noche del 13 de septiembre, poco después de la puesta de sol, el horizonte oeste ofrece Venus, una fina Luna creciente y Spica juntos. El trío forma un breve pero impresionante espectáculo visual.
La noche del 13 de septiembre, justo después de la puesta de sol, el horizonte oeste brinda a los aficionados al cielo un panorama breve pero inolvidable. El brillante Venus, una fina Luna creciente y Spica, la estrella más brillante de la constelación de Virgo, aparecen formando un triángulo en el horizonte. El trío se hace visible unos veinte minutos después de la puesta de sol, cuando aún reina el crepúsculo. Para la observación, contar con un horizonte alto y despejado supone una gran ventaja, ya que los objetos no se encuentran muy por encima del horizonte.
Las Fichas de Identidad del Trío: Venus, la Luna y Spica
Venus, con una magnitud de –4,8, es el lucero del atardecer más llamativo del cielo. En esta fecha, el planeta se aproxima a la fase en la que su superficie iluminada se muestra más amplia; es decir, visto con telescopio, se observa como un creciente pero con un disco bastante grande. Justo a su derecha y abajo se sitúa la Luna creciente de tres días; el porcentaje de iluminación de la Luna es de alrededor del 10%, es decir, un fino creciente. A la derecha y arriba de la Luna brilla Spica, con una magnitud de 1,0. Spica es una estrella situada a unos 250 años luz de la Tierra y casi 2.000 veces más brillante que el Sol. Los tres, alineados en el horizonte oeste, dibujan un agradable patrón triangular.
Consejos de Observación y Dificultades
Venus se encuentra solo 8 grados por encima del horizonte oeste tras la puesta de sol. Por ello, para captarlo es muy importante un horizonte despejado y una buena sincronización. La Luna está justo a la derecha y abajo de Venus, casi como un creciente de tres días. Spica se sitúa a la derecha y arriba de la Luna. Si el lugar de observación es elevado y la línea del horizonte es llana, también se puede intentar ver Mercurio, con una magnitud de –0,6; sin embargo, Mercurio estará a solo 2 grados de altura veinte minutos después de la puesta de sol y se ocultará bajo el horizonte en unos diez minutos. Captar Spica puede no ser tan sencillo; justo después de la puesta de sol, puede verse con ayuda de prismáticos en el brillante crepúsculo. Para distinguirla a simple vista puede ser necesario esperar a un cielo algo más oscuro, pero entonces, al estar cerca del horizonte, empezará a perderse.
¿Por Qué Es Especial Esta Alineación?
Que Venus, la Luna y Spica se encuentren en la misma región no es algo que ocurra siempre. Venus, como planeta interior, se mueve rápido y cambia de posición con frecuencia. La Luna, por su parte, avanza hacia el oeste cada noche. Que estos tres se reúnan en un área estrecha crea una conjunción breve en el cielo. Es una oportunidad perfecta, especialmente para los astrofotógrafos, para capturar un paisaje nocturno de gran angular. El fino creciente de la Luna, el brillo de Venus y la luz blancoazulada de Spica juntos forman una composición estética. Además, este tipo de alineaciones, como ejemplos observables en la vida cotidiana de la mecánica celeste, recuerdan la naturaleza dinámica del cielo.
Momento y Condiciones del Cielo
La noche del 13 de septiembre, la puesta de sol tendrá lugar a las 19:12 (hora local para una latitud de 40° norte y una longitud de 90° oeste). Veinte minutos después de que el Sol se oculte bajo el horizonte, Venus estará a 8 grados de altura sobre el horizonte oeste. La Luna habrá salido a las 9:24 y ya estará en su lugar en el cielo durante la puesta de sol. La Luna se pondrá a las 20:10. Por lo tanto, la ventana de observación es bastante corta: hay que captar el trío en aproximadamente media hora tras la puesta de sol. El porcentaje de iluminación de la Luna es de alrededor del 10%, por lo que el hecho de que el creciente sea fino lo hace aún más elegante. Siempre que las condiciones del cielo estén despejadas, esta cita puede observarse fácilmente a simple vista. Para ver Spica puede que se necesiten prismáticos, ya que aunque su brillo es de magnitud 1,0, puede ser difícil de distinguir en el crepúsculo.
En resumen, la noche del 13 de septiembre, el horizonte oeste reúne el brillo de Venus, el fino creciente de la Luna y la luz lejana de Spica. Esta breve conjunción es tanto un espectáculo visual para los observadores del cielo como un bello ejemplo del orden calculable de los fenómenos celestes. Al observar, basta con ajustar bien el momento y asegurarse de que el horizonte esté despejado.
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